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Lo que vivimos en nuestra visita a Zona Maco

Por primera vez las cuatro ferias de Zona Maco coexistieron al mismo tiempo

La semana de arte en la CDMX siempre es un misterio. Hoy en día tenemos varias ferias a las cuales podemos asistir durante esta época, que han ido creciendo y cobrando popularidad, por no mencionar más, pero están Zona Maco, Salón ACME y más eventos alrededor de éstas.

Zona Maco celebró su edición número 17 y esta vez con las cuatro ferias sucediendo al mismo tiempo: Foto, Diseño, Salón y Arte. Las cuatro componentes de la feria (me atrevo a decir) más importante de arte a nivel nacional coexistiendo en un sólo espacio en donde a nosotros como espectadores y seguidores del arte en general, nos regalaron el podernos atascar de todo un poco durante 5 días. Además de ahorrarnos las entradas cuando solían suceder en otras fechas.

Quienes ya hemos ido a Zona Maco más de una vez, sabemos que ir y recorrer la sala en el Centro Citibanamex es como estar en un laberinto sin salida. Muchas veces sientes que ya recorriste un área, pero das dos pasos y ves obras de las cuales no te habías percatado anteriormente. Por eso les recomiendo que vayan más de dos veces en las próximas ediciones porque con dos no basta. Siempre encuentras algo nuevo. Y como el arte contemporáneo es lo que resalta en este magno evento de arte y diseño, muchas veces entraremos en esta constante discusión de que si un sillón volando o una ventana rota encima de una maceta que al mismo tiempo está encima de un barril es arte. Pero siento que a eso vas, a cuestionarte las nuevas corrientes, las nuevas obras o estilos que tienen los artistas contemporáneos de retratar lo que les vino a la cabeza durante cinco segundo o piensan acerca de cierto tema, momento, acontecimiento. Pero para no entrar en esta disputa de qué es arte y qué no, porque vagamente creo que depende de la perspectiva de cada quién que esté interesado en la materia, hablaremos de otra cosa.

Una de las exposiciones que más me saltó a la cabeza fue el espacio que se les dio a alumnos de diseño de las universidades Anáhuac México, TEC de Monterrey, IBERO y Centro. Siento que es una gran oportunidad para los estudiantes de estas carreras de mostrar el talento que tienen pero sobre todo su potencial y que el futuro del diseño en nuestro país seguirá mejorando. Además de que es un reto gigante para su carrera.

Otra cosa que me llamó mucho la atención es que al parecer cada galería colombiana presenta en la feria, mínimo tiene una obra de Botero.

Me gusta que a pesar de ser una fiesta del arte donde el 90% de las obras y productos que encontramos son de finales del siglo XX (o sea, 90s tardíos) y muchísimo más del XXI, se sigan conservando y exponiendo obras (históricas) de artistas como Dalí, Lichtenstein, Miró, Warhol, el ya mencionado Botero; y hablando de lo nacional como Toledo, Tamayo, Friedeberg, Leonora Carrington y Saturnino Herrán. Seguramente había más nombres pero los que vi fueron de ellos.

Y para no quedarnos atrás, el suceso gravísimo de Avelina Lésper. Aunque no lo presenciamos en vivo, lo hicimos a través de redes sociales y no quedamos más que boquiabiertos. La obra que sufrió el daño fue “Nimbre and sinister tricks” de Gabriel Rico, artista contemporáneo mexicano. Un bloque de vidrio que contenía dos pelotas, plumas, una piedra atravesándola y soportada por dos tubos. Que si la llegaron a ver, parecía indestructible. A la señora Lésper se le ocurrió realizar una crítica. Hasta aquí, todo bien. En sus palabras, la crítica consistió en colocar una lata vacía de refresco en el piso para demostrar que el objeto seguía ahí. idéntico, que podían ser dos pelotas como dos latas. Y al momento de levantar la lata, todo se fue a la goma. No sólo ella se paralizó, sino la feria por unos cuantos minutos.

En mi opinión, ninguna obra debe ser tocada y como espectador (seas experto, crítico, otro artista) debes respetar su espacio. La consideres bonita, fea, obra de arte, te exprese algo. En fin, por ahí hay rumores muy chiquitos de que pudo haber sido parte de un <<show>>.

Zona Maco debería de seguir por muchos años más. Como lo dijeron en la conferencia de prensa, es un evento que le beneficia mucho al país y a la cultura mexicana, porque además de recibir arte de otros países, México está lleno de ello y se debe explotar, darlo a conocer, nosotros como mexicanos estudiarlo, vivirlo.